Ventajas de los envases tipo “airless” para el envasado de semisólidos y formas semifluidas

Desde hace unos años los principales proveedores de envases y materias primas españoles nos ofrecen un tipo de envase para semisólidos y formas semifluidas que presenta varias ventajas respecto a los dosificadores o dispensadores convencionales. Son los llamados envases “airless” (sin aire). Una vez abierto el envase se llena con el semisólido correspondiente, se sitúa la tapa realizando cierta presión y se acciona el dosificador hasta que sale la primera porción del semisólido. Con esta última acción se logra, gracias al sistema dosificador tipo émbolo, que no se forme una cámara de aire entre la parte superior del envase y la superficie del semisólido. Dicha cámara de aire va en aumento en los dispensadores o dosificadores convencionales que contienen tubo de pesca, conforme va saliendo el semisólido día tras día para su dispensación. En el caso de los envases “airles” la cámara de aire es inexistente desde la primera hasta la última dispensación del semisólido. ¿Qué ventajas trae consigo el uso de estos envases respecto a los convencionales? Básicamente se destacan tres:
- Se evitan procesos oxidativos al no existir el oxígeno del aire ni la acción de la luz. Fundamental en semisólidos que contengan sustancias fácilmente oxidables como hidroquinona, ácido retinoico, ácido kójico, etc. También hay que tener presente que la presencia de trazas metálicas o los valores de pH obtenidos en los semisólidos elaborados con estas sustancias, pueden influir notablemente en la oxidación.
- Se puede minimizar la contaminación microbiana en los distintos semisólidos.
- Se evita el endurecimiento superficial en geles y emulsiones por evaporación del agua contenida, muy usual cuando se envasa en tarros.

Web Dr. Alía: http://formulacionmagistral.net/

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